Madrid
y País Vasco ocupan los primeros
puestos en el ránking de libertad
educativa.
Por segundo año consecutivo,
la CECE (Confederación Española
de Centros de Enseñanza) ha elaborado
un listado de comunidades autónomas
puntuando los indicadores que considera
más relevantes en las políticas
educativas para fomentar la libre de
elección de las familias y la
creación de empresas educativas.
Madrid y País Vasco ocupan los
primeros puestos en el ránking
de libertad educativa presentado ayer
por la Confederación Española
de Centros de Enseñanza (CECE),
que celebra desde el miércoles
en Cádiz su XXVI Congreso Nacional
de Enseñanza Privada. En el otro
extremo se sitúan Extremadura,
Castilla-La Mancha y Canarias, que según
el estudio conceden menos facilidades
a las familias para escoger. El año
pasado el resultado fue similar y también
Madrid y País Vasco alcanzaron
los primeros puestos. A las que hoy
se sitúan en los últimos
lugares se les sumaba entonces Melilla.
Por segundo año consecutivo,
la CECE ha elaborado este listado de
comunidades autónomas puntuando
los indicadores que considera más
relevantes en las políticas educativas
para fomentar la libre de elección
de las familias y la creación
de empresas educativas. De esta forma,
la CECE ha considerado fundamentales,
por este orden, la proporción
de centros privados sobre el total,
la legislación sobre las admisiones
de alumnos y la financiación.
Por otra parte, la Confederación
considera que el hecho de que los padres
puedan elegir colegio en función
del proyecto educativo es más
importante que el criterio de proximidad
geográfica. También valora
positivamente la respuesta de los gobiernos
autonómicos a la demanda social.
Política barata y libre.
Con 10,83 puntos, Madrid duplica a la
siguiente comunidad, el País
Vasco (5,46), y saca 10 puntos a la
última de la lista, Extremadura,
con un punto. "Madrid destaca porque
lleva muchos años ejerciendo
libertades. La política educativa
de esta comunidad, además de
barata, es libre. El año pasado
creó 28 centros concertados nuevos
para responder a la elevada demanda
social", explica Mariano del Castillo,
director del Instituto de Técnicas
Educativas de la CECE. "Ganar en
libertad de educación no es un
asunto de dinero, sino una cuestión
de respeto hacia las familias que quieren
decidir cuál es el mejor colegio",
añade.
En este sentido, la CECE considera que
el artículo 84 de la Ley Orgánica
de Educación (LOE) ahoga esa
derecho de elegir colegio. El texto,
señala que "cuando no existan
plazas suficientes, el proceso de admisión
se regirá por los criterios prioritarios
de existencia de hermanos matriculados
en el centro o padres o tutores legales
que trabajen en el mismo, proximidad
del domicilio o del lugar de trabajo
de alguno de sus padres o tutores legales,
rentas anuales de la unidad familiar,
atendiendo a las especificidades que
para su cálculo se aplican a
las familias numerosas, y concurrencia
de discapacidad en el alumno…)".
De esta forma, señala la CECE,
los criterios se aplican en aquellos
centros públicos y privados concertados
en los que haya una mayor demanda que
oferta de plazas. Posteriormente, las
comunidades autónomas adaptan
estos criterios a su propia normativa.
Por otra parte, el informe señala
que en los últimos años
ha disminuido el número de centros,
tanto públicos (1,18% menos)
como privados (0,37%), que contrasta
con el incremento de un 2% de los alumnos.
Por otra parte, destaca el aumento de
centros privados sin concertar, principalmente
en educación infantil.
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