El término
“multiculturalismo” surgió
para aludir a una política que
reivindica el derecho a la diferencia
de las distintas identidades culturales.
El problema es que lo que al principio
se concebía como una actitud
de resistencia frente a los procesos
de imposición de una cultura
sobre otras, pasó a designar
un modelo interpretativo que renuncia
a cualquier criterio de universalidad.