En
muchos países el sistema educativo
acoge la educación diferenciada.
La separación de niñas
y niños en las aulas se extiende
por todo el mundo, con 210.281 escuelas
de este tipo que escolarizan a más
de 40 millones de alumnos, según
datos de la Asociación Europea
de Centros de Educación Diferenciada
(EASSE).
En muchos países
el sistema educativo acoge la educación
diferenciada.
Más de 210.000 colegios diferenciados
escolarizan a 40 millones de niños
en los cinco continentes.
Fuente: La Razón 19 Abril 09
- Mar Villasante
La separación de niñas
y niños en las aulas se extiende
por todo el mundo, con 210.281 escuelas
de este tipo que escolarizan a más
de 40 millones de alumnos, según
datos de la Asociación Europea
de Centros de Educación Diferenciada
(EASSE). Asia lidera esta lista por
continentes, con casi 180.000 escuelas,
seguida de África (21.629), América
(5.330), Europa (2.556) y Oceanía
(1.601). Mientras que en los dos primeros
la inmensa mayoría son de titularidad
pública, en el resto son mayoritariamente
privados, incluidos los europeos y,
particularmente, los de nuestro país,
que cuenta con más de 150 colegios
diferenciados, todos ellos privados
y con ideario católico. Sin embargo,
sólo Asia y África hacen
que la balanza global se incline por
la titularidad pública en más
de un 90 por ciento (199.260 frente
a 11.021). En los últimos años
han sido muchos los países que
han decidido impulsar este tipo de enseñanza,
incluso algunos de fuerte tradición
mixta como Alemania (con proyectos de
clases de Matemáticas sólo
para chicas y grupos para varones con
dificultades o fracaso) o Suecia, que
recientemente elaboró un informe
en el que se recomiendan las clases
diferenciadas.
El más reciente protagonista
de esta apuesta ha sido Estados Unidos
y, más concretamente, Arne Duncan,
ahora responsable del área de
Educación del presidente Barack
Obama, que en 2001, cuando era superintendente
de los colegios públicos de Chicago,
apoyó explícitamente el
proyecto del Urban Prep Charter, un
instituto para chicos negros sin medios
económicos. En el país
americano la ley permite que este tipo
de centros puedan recibir financiación
y aportaciones privadas aunque sean
públicos. La Fundación
Bill Gates, la periodista Oprah Winfrey
o las empresas Estee Lauder y Avon colaboran
en el sostenimiento de la Young Women’s
Lidership Academy (www.ywlfoun-dation.org),
que ha contribuido a la apertura de
centros femeninos públicos en
Bronx, Queens, Chicago, Filadelfia,
Dallas y Austin. El éxito escolar
y el rendimiento académico son
algunas de las ventajas que esgrimen
los defensores de la escuela diferenciada.
La EASSE cita, como ejemplo, que de
las diez mejores escuelas de Inglaterra
cuatro son sólo de chicos, cuatro
de chicas y dos mixtas. La proporción,
ampliada a las 50 mejores, se traduce
en que entre ellas figuran 15 de chicos,
19 de chicas y 16 mixtas («Financial
Times», año 2003). A su
vez, 13 de los 20 colegios de Gales
e Inglaterra con mejores calificaciones
en los exámenes finales de enseñanza
obligatoria eran de educación
separada. En Estados Unidos, un estudio
de Lee y Bryk (año 2003) con
alumnos de 75 escuelas de secundaria
concluyó que los alumnos de educación
separada obtenían mejores calificaciones
y tenían aspiraciones académicas
más altas, mientras que, en Ontario
(Canadá), otro estudio del mismo
año revelaba que 10 de las 16
escuelas con mejores calificaciones
eran también de este tipo. Mientras,
en Australia se realizó un seguimiento
de seis años sobre 270.000 estudiantes
con el resultado de que los alumnos
educados en aulas de un solo sexo obtenían
un resultado entre el 15 y el 22 por
ciento mejor que los de las escuelas
mixtas.
A favor de la educación separada
pesan argumentos académicos y
científicos, que hablan de la
diferente maduración de niños
y niñas y de sus diferentes habilidades
y procesos de aprendizaje. Pero es en
la socialización donde unos y
otros utilizan a discreción las
ventajas e inconvenientes. Así,
Carmen Guaita, secretaria de comunicación
del sindicato ANPE, destaca de la enseñanza
mixta la importancia de la convivencia
con otros sexos, especialmente enriquecedora
en los casos de hijos únicos
o familias en las que todos los hermanos
son del mismo sexo, así como
la educación en la naturalidad
de la evolución y el crecimiento,
o la compensación de las carencias
familiares, cuando por ejemplo entre
los padres falta un referente masculino
o femenino.
Pedagógicamente, añade,
el contacto desde la infancia con la
realidad permite una mayor sociabilidad
e interacción entre hombres y
mujeres, así como asociar y conocer
las distintas maduraciones. Carmen Guaita
considera que los argumentos en contra
de la educación mixta están
más relacionados con la sexualidad
prematura de los adolescentes. Más
distracción Por el contrario,
María Calvo, presidenta de EASSE
en España, valora de la separación
que «el ambiente libre de la distracción
que supone la presencia del sexo opuesto
favorece la faceta académica,
la tranquilidad en el aula aumenta,
la eficacia docente es mayor al tratar
con grupos más homogéneos».
Además, «la presencia del
otro sexo en el colegio es un factor
de dispersión».
|